La certificación NO es lo más Importante en ISO 9001

 

Anteriormente les platiqué de todas las ventajas que tiene la implementación de un sistema de gestión de calidad que se basa en ISO 9001, sobre todo si se enfoca y gestiona de manera adecuada, aun así, me sorprende ver cuántas empresas cumplen con los mínimos requisitos posibles, sólo para mantener una certificación vigente.

Yo estoy convencido que la certificación de ninguna manera debería ser lo más importante para tu empresa y a continuación vas a entender por qué.

Generalmente las empresas en donde no logran sacar todo el provecho de un sistema de gestión de calidad son aquellas en donde un cliente o una institución los obligó a tener una certificación, para poder continuar con una relación contractual o para poder iniciar con esa relación, por ejemplo, un cliente le pide a la empresa que se certifique y de esa manera podrían continuar siendo sus proveedores.

Lo que pasa con estas empresas es que visualizan la certificación como una forma de poder continuar vendiendo a ese cliente o una forma para poder entrar al mercado en donde les solicitan tener esa certificación, pero el error de está en no abrir el panorama y darte cuenta que lo que realmente quiere tu cliente cuando te pide una certificación, no es el «papelito» en donde dice que estas certificado, más bien pretende desarrollarte como proveedor, lo que quiere es que mejores y eso solo se ve en las entregas que le haces, en la forma en que lo atiendes y en la forma en que te vuelves una empresa más eficiente. Por lo tanto, la forma correcta en la que deberías visualizar cuando un cliente te pide obtener una certificación, es que te está dando la oportunidad de crecer como empresa.

Y no me mal entiendas, por supuesto que la certificación es muy importante para cualquier empresa, de hecho, yo les sugiero que en medida de lo posible siempre busquen obtener la certificación, porque es la validación de que su sistema de gestión de calidad cumple con los requisitos establecidos, pero lo importante esta precisamente aquí, en entender que la certificación solo es la validación de que el sistema de gestión de calidad cumple. La certificación no le asegura el éxito a tu empresa.

Ya que entiendes el contexto, ahora van mis recomendaciones

La norma tiene muchos requisitos que necesitas cumplir, pero para ninguno de ellos nos dice cómo deberías hacerlo, entonces precisamente aquí está mi recomendación, en lugar de quedarte con lo mínimo posible para cumplir con ese requisito, busca herramientas avanzadas que te permitan cumplir y aplicar el valor que pretende cada concepto de la norma.

Un ejemplo claro son los objetivos de calidad, es muy común encontrar empresas en donde tienen dos o tres objetivos de calidad casi diría yo que genéricos, y la única intención de tener esos objetivos, es cumplir con el requisito de lo que nos pide la norma.

Porque no, en lugar de sólo cumplir con el requisito, defines objetivos estratégicos y además de cumplir con la satisfacción del cliente, el apoyo a la mejora continua, la calidad, también con base a una planeación estratégica, estableces los objetivos a corto, mediano y largo plazo para la empresa, entonces cumples el objetivo, pero además aportando valor para la empresa.

De esa manera el sistema de gestión de calidad está trabajando para ti, porque te va a entregar resultados a corto, mediano y largo plazo y cuando tu empresa llegue a donde quieres gracias a que se hizo esa planeación, entonces te vas a dar cuenta del verdadero valor de tu sistema de gestión de calidad.

El ciclo de vida de un Sistema de Gestión de Calidad

Generalmente todas las empresas tienen que pasar por tres etapas muy claras, en el ciclo de vida de su sistema de gestión de calidad:

  1. A la primera etapa yo le llamo la implementación y adaptación; en esta etapa todo es nuevo, generalmente se comienza a cumplir todo de forma básica porque la empresa apenas se está acostumbrando a trabajar con los requisitos del sistema de gestión de calidad, es lo más común que aquí la mayoría de las empresas busquen la certificación, ya que han pasado por todo un proceso de diseño e implementación y cuando ya se acostumbran un poco y ya tienen todo implementado, buscan obtener la certificación, sin embargo siguen dentro de esta misma etapa de adaptación.Creo que esta etapa no debería durar más de dos años en ninguna empresa, por supuesto puede variar dependiendo de distintos factores, pero dos años es tiempo suficiente para que cualquier empresa pase a la siguiente etapa.

 

  1. A la segunda etapa le llamo el dominio; después de que ya pasaron esos dos años de la etapa anterior, en esta etapa las empresas ya dominan su sistema de gestión de calidad, ya no existen problemas de falta de cumplimiento, en esta etapa eso ya no existe la situación común en donde unas personas no hicieron lo que decían los procedimientos, o se nos olvidó cumplir con algo que era un requisito de la norma.De hecho, en cierto momento durante esta etapa, el sistema de gestión de calidad ya deja de representar un reto para la empresa, porque el nivel de dominio que se tiene es total, todos los requisitos se están cumpliendo automáticamente y dependiendo de la velocidad de respuesta o de las ganas que tenga la empresa para buscar algo más esta etapa podría durar uno o dos años.El peligro de esta etapa es que hay una fuerte tentación de quedarse como están, porque las cosas ya son cómodas, ya se obtienen resultados, pero aun así como el sistema de gestión ya no representa un mayor reto en muchas ocasiones las empresas tienden a quedarse de manera cómoda, por lo que te recomiendo pasar a la siguiente etapa lo antes posible.

 

  1. La última etapa es la de crecimiento; aquí es en donde la empresa entra en una dinámica del crecimiento y de mejora constante, los dueños de los procesos buscan y aplican herramientas para evolucionar sus procesos continuamente, se definen indicadores estratégicos que aportan mayor valor para la toma de decisiones y además se planifica a corto, mediano y largo plazo el futuro de la empresa, se evolucionan los productos, los servicios y los agregados de valor que se entregan a los clientes. Entendiendo que en la actualidad el hecho de ofrecer calidad no es un agregado de valor, la calidad se tiene que dar por hecho, entonces cualquier empresa que pretenda diferenciarse de su competencia solo por la calidad está en un grave error, los productos y los servicios se tienen que ir evolucionando constantemente para siempre estar en tendencia y con el valor agregado que nos permita ser la mejor opción del mercado.

 

Si entiendes este ciclo de vida por etapas, debería quedarte más claro que según la etapa en donde esté tu empresa, es el nivel de adaptación que va a tener tu sistema de gestión de calidad, pero si debería preocuparte si por ejemplo ya tienes más de 4 años y tu sistema de gestión de calidad todavía sigue comportándose como en la etapa de implementación y adaptación, en donde todavía sufres para cumplir con los requisitos de la norma o todavía tienes problemas en las auditorías porque una persona o en un proceso no se cumplieron con todos los procedimientos.

En próximas publicaciones les voy a dar algunas recomendaciones que les van a permitir pasar de una etapa a la otra para llegar lo antes posible a la etapa de crecimiento, que es en donde todas las empresas necesitan estar cuando tienen su sistema de gestión de calidad.

Comparte este post
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Ing. Israel Munguia

Ing. Israel Munguia

Soy Consultor e Instructor en BEIRA Consultores y BEIRA Training. He tenido la oportunidad de ver muchos casos de éxito en todas las empresas que he asesorado, eso ocasiona que tenga una gran pasión por ayudar a que las empresas apliquen las herramientas de crecimiento y mejora continua. Estoy convencido que las empresas son la vía para fortalecer nuestro país, eso me motiva a llevar mi experiencia a los líderes que se esfuerzan en hacer crecer sus empresas con cada decisión.